La faringoamigdalitis es una condición común en diversas poblaciones, con un 15-30% afectado globalmente, y suele ser causada por infecciones virales en un 85% de los casos. El diagnóstico se basa en síntomas clínicos y criterios como los de Centor, y el tratamiento varía entre antibióticos como penicilina y amoxicilina en casos bacterianos. Es crucial diferenciar entre faringoamigdalitis viral y bacteriana para evitar complicaciones y garantizar una recuperación efectiva.