La fiebre amarilla es una enfermedad vírica transmitida por la picadura de mosquitos infectados, endémica en regiones tropicales de África y América. Los síntomas varían desde fiebre leve hasta grave enfermedad hepática con sangrado e ictericia, con una tasa de mortalidad del 50% en los casos graves. No tiene tratamiento específico, pero la vacuna es segura, eficaz y ofrece protección de por vida con una sola dosis.