La filosofía analítica se desarrolló principalmente en Inglaterra, Estados Unidos y Austria en respuesta a los nuevos descubrimientos científicos que no podían explicarse con un lenguaje ordinario. Dos de sus principales exponentes fueron Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein. Russell creía que el lenguaje lógico-formal era superior para comprender el mundo, mientras que Wittgenstein sostuvo que el significado de las palabras depende de su uso y propuso la teoría de los juegos del lenguaje.