La política laboral del gobierno de Cristina Fernández busca mantener la unidad sindical y presenta un proyecto de ley para incluir sumas no remunerativas en el salario. A pesar de la crisis económica, se han realizado aumentos salariales del 18% y se han registrado conflictos laborales, siendo los docentes y trabajadores públicos los más afectados. Las expectativas de empleo para el cuarto trimestre de 2009 son positivas, con un 12% de empresas planeando contrataciones, aunque las empresas han reducido su personal en el último año.