El teletrabajo surgió en la década de 1970 como una forma de optimizar recursos. Las nuevas tecnologías permiten separar al trabajador del contacto personal con sus colegas. El teletrabajo tiene ventajas como ahorro de tiempo y costos de traslado, mejorando la productividad y motivación. También beneficia a la empresa con ahorros en espacio de oficina. El teletrabajo permite la continuidad laboral durante situaciones como la pandemia de coronavirus al posibilitar el trabajo remoto.