El documento aborda temas clave en medicina intensiva pediátrica, como el monitoreo cerebral y el manejo de trastornos ácido-base mediante la interpretación de gases sanguíneos. Se destaca la importancia de un enfoque sistemático para evitar errores en la recolección y análisis de muestras, y se enfatiza en la necesidad de una correcta identificación y manejo de las alteraciones en pacientes críticos. Además, se presentan estrategias para mejorar la interpretación y diagnóstico en el contexto de cuidados intensivos.