La gestión de proyectos implica la planificación y ejecución de un conjunto de actividades interrelacionadas para cumplir objetivos específicos dentro de límites definidos. Se basa en el PMBOK, que establece prácticas recomendadas y procesos en áreas como alcance, tiempo, costes, calidad, recursos humanos, comunicaciones, riesgos y adquisiciones. La correcta aplicación de estas áreas asegura el éxito del proyecto, equilibrando calidad, coste y plazos.