El documento describe cómo miles de ciudadanos en Nueva York han convertido terrenos baldíos en huertos comunitarios. Actualmente hay alrededor de 700 huertos que ocupan 200 acres, lo cual ha generado una dinámica social positiva donde vecinos de diferentes orígenes trabajan juntos. Sin embargo, el alcalde Giuliani ha ordenado demoler muchos de estos huertos como parte de su visión de "progreso" que excluye a los pobres y sus jardines comunitarios.