El síndrome de Lowe es una enfermedad hereditaria muy rara que afecta principalmente a los ojos, riñones y sistema óseo. Sus síntomas incluyen cataratas en los primeros meses de vida, debilidad muscular, retraso en el crecimiento y desarrollo, y problemas renales que empeoran con la edad. No tiene cura, pero un diagnóstico temprano y tratamiento de los síntomas puede prolongar la vida del paciente hasta la edad adulta.