El documento contrasta las habilidades duras (hard skills) con las habilidades blandas (soft skills), señalando que mientras las primeras ayudan a conseguir entrevistas de trabajo, son las segundas las que realmente permiten obtener un empleo. Explica que las habilidades blandas son aquellas transversales que permiten comunicarse efectivamente, liderar grupos, resolver conflictos y motivar a otros.