Los trastornos somatomorfos se caracterizan por síntomas físicos sugestivos de una enfermedad médica, pero que no se explican completamente por una condición médica. La hipocondría es un trastorno somatomorfo en el que el paciente cree erróneamente que padece una enfermedad grave basándose en la interpretación personal de síntomas físicos. El tratamiento efectivo incluye terapia cognitivo-conductual para modificar los pensamientos y comportamientos relacionados con la hipocondría.