El documento describe a los iberos, un grupo étnico que habitó el sur y este de la península ibérica entre los siglos VI a. C. y II a. C. Los iberos tenían una gran diversidad pero compartían elementos culturales comunes debido a sus relaciones con culturas mediterráneas. Se dividían en varios pueblos como los turdetanos, bastetanos, contestanos y edetanos, cada uno con sus propias características culturales y asentamientos.