El informe económico de 2010, elaborado por Cándido Muñoz Cidad y Simón Sosvilla Rivero, destaca la continua crisis económica en España, comparándola con un patinador fracturado que necesita reconstituirse para navegar en un mundo cambiante. A pesar de los desafíos, el sector de alimentación y bebidas ha mostrado resiliencia, manteniendo cifras estables y creciendo en exportaciones, aunque enfrenta problemas de competitividad y apoyo insuficiente de políticas públicas. Se identifican riesgos financieros y fiscales que amenazan la recuperación, siendo crucial abordar problemas estructurales para salir de la recesión.