El documento describe la Iglesia medieval y su organización. La Iglesia era la única institución organizada en Europa y poseía grandes cantidades de tierras y derechos al diezmo. El clero se dividía en secular y regular, siendo los primeros representantes como el Papa y los obispos, y los segundos viviendo en monasterios bajo un abad. La fe medieval se basaba en la veneración a Dios, la Virgen y los santos, y la Iglesia orientaba a los feligreses y evitaba herejías a través de la excomunión