La Iglesia medieval tenía gran influencia sobre la sociedad debido a su riqueza y organización. Sin embargo, se volvió más secular cuando los nobles se convirtieron en obispos y gestionaron sus diócesis como señoríos feudales. Esto llevó a la relajación de costumbres y a problemas como la simonía y el nicolaísmo. En los siglos XI y XII hubo reformas monásticas que fortalecieron a la Iglesia e incrementaron su poder, resolviendo conflictos como la Querella de las Investiduras que le dio independ