4 0 I' ,.S ORÍGENES DE LA iUlSlINISTRACIÓN 
vendec: es; un departamento técnico de ingeniería, responsable del diseño y desarrollo 
de los productos y un deparlamento financiero"^. 
Después de 1889 el capital de Westinghouse y de General Electric sobrepasaba los 
IJS$40 millones en cada una de esas empresas. Movidas por el afán de dominar nuevos 
mercados, las empresas acumulaban más personal e instalaciones de las que necesitaban. 
Los costos de las diversas unidades debían reducirse mediante la creación de una estruc­tura 
funciona! capaz de coordinar la fabricación, la ingeniería, las ventas y las finanzas 
para reducir los riesgos de fluctuación de! mercado. Las utilidades dependerían de la 
organización y racionalización de esa estructura funciona!. 
Entre 1880 y 1890 las industrias controlaron las materias primas a través de sus 
departamentos de compras, adquiriendo empresas proveedoras y controlando la distribu­ción 
para vender sus productos directamente al minorista o a! consumidor final. Se bus­caba 
mayor eficiencia en producción, compras, distribución y ventas. Se agotaron los 
métodos para reducir costos, el margen de ganancias bajó, el mercado se fue saturando y 
las empresas empezaron a buscar nuevos mercados diversificando los productos. La anti­gua 
estructura funcional comenzó a volverse obsoleta y, surgió la empresa integrada y. 
multidepartamental. 
La empresa integrada verticalmente se formó mediante combinaciones. Una gran 
cantidad-de pequeños productores de determinado bien se agrupaba en una combinación 
horizontal (federación) bajo el control de una casa matriz. Estas combinaciones rara­mente 
se fragmentaban, pues las alianzas se transformaban en una compacta organiza­ción 
con oficinas centrales,, lo cual permitía establecer la economía de escala por medio 
de procesos estandarizados, la concentración de la producción en pocas íábricas localiza­das 
en sitios adecuados y una mayor inversión en investigación y desarrollo del producto. 
Esta situación dio como resultado que la pequeña oficina se transformara en la oficina 
central y empezara a decidir qué actividades deberían desarrollar las fábricas o las filiales 
de ventas y compras. Estas unidades dejaron de ser dirigidas por los antiguos dueños o las 
familias asociadas y empezaron a ser administradas por gerentes asalariados. Así lo hicie­ron 
las grandes corporaciones norteamericanas como la Standar Oil y la American Bell 
Telephone. 
La etapa siguiente fue controlar el mercado de distribución, eliminando los inter­mediarios 
para poder vender más barato a! consumidor.fina! y dejar de depender de los 
mayoristas o los agentes que también vendían productos de la competencia y estaban más 
interesados en la comisión que en aumentar el volumen de ventas. 
' " E n t r e 1890 y 1900 tuvo lugar una serie de fusiones'de'ernpresas cuyo fm era la u t i l i - 
zación'racional de las fábricas y la reducción de precios. La más famosa de esas fusiones 
originó la U.S. Steel Corporation, negocio que costó varios miles de millones de dólares. 
18 Joao Bosco Lodi, Hislória da Adminislrafüo, Sao Paulo, Pioneira, 1987, p. 6. 
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA .UDMINISTRACIÚN 41 
Uno d e los empresarios notables d e la época, Gustavus Swift, pionero de la industria 
frigorífica, desarrolló una estrategia que consistía en: consolidar la fabricación; lograr 
una distribución propia; conseguir el control de la materia prima". 
Hacia 1895, con el crecimiento de la integración vertical, la industria frigorífica se 
volvió un oligopolio. Los departamentos funcionales centrales controlaban las diversas 
unidades descentralizadas, y lasBig Five cubrían la casi totalidad del mercado por m e d io 
de las filiales, de un sistema de transporte con vagones frigoríficos, de la oficina central y 
de departamentos funcionales. Todos los pioneros de la industria manufacturera —como 
Andrew Preston, d e la United Fruit; James Duke, de la American Tobacco; William Clark, 
de l a Singer, y McCormick, de las máquinas agrícolas— siguieron los mismos pasos de 
Swift para la sistematización d e sus imperios industriales. 
Los grandes capitanes de industrias —como John D. Rockefeller, Gustavus Swift, 
James Duke, Westinghouse, Daimler y Benz, Henry Ford y muchos otros— no tenían 
cómo sistematizar con eficiencia sus vastos negocios, p u e s eran empresarios, no organi­zadores. 
La organización era t a r e a tanto o más difícil que l a creación de esas empresas. 
Además, l a impresionante magnitud de los recursos que lograron reunir complicaba la 
situación. El final del siglo XIX f u e testigo del crecimiento d e los grandes imperios corpo­rativos 
y de la expansión de la industria. La preocupación reinante se d i r i g i ó h a c i a los 
riesgos que significaba e l elevado crecimiento, sin tener una organización adecuada^". 
A comienzos del siglo XX varias de las grandes corporaciones sucumbieron 
financieramente. Dirigir grandes empresas no era sólo una cuestión de habilidad per­sonal, 
como muchos empresarios pensaban. Así, estaban dadas las condiciones para el 
surgimiento de los grandes organizadores de la empresa moderna. Los capitanes de las 
grandes industrias —pioneros y empresarios— cedieron su lugar a los organizadores, 
pues se acercaba la era de la competitividad y la competencia, debido a factores como la 
profundización y divulgación d e l conocimiento tecnológico, q u e propició la presencia de 
un creciente número de empresas y d e países e n los mercados mundiales; el libre co­mercio; 
la transformación de los mercados vendedores e n mercados compradores; e l au­mento 
de la capacidad d e inversión d e capital y l a elevación d e los niveles del punto de 
equilibrio; la rapidez de los avances tecnológicos, que puede volver obsoleto u n producto 
o reducir drásticamente sus costos d e producción^'. 
Estos complejos factores abonaron las condiciones propicia.s que p o T n i t i e r o n esta­blecer 
la búsqueda de las bases científicas para el mejoramiento de la práctica empresarial 
y el surgimiento de la teoría administrativa. 
Á 
19 Emest Dale, The Creal Organizers, Nueva York, McGraw-Hill, 1960. 
20 Alfred Chandier, Ir., Slrategy and Struclure: Chapíers in the Toronto, Doubleday, 1966. 
21 Harold Koontz, Cyril O'Donnell y Heinz Weihrich, Management, Tokio, McGraw-Hill, Kogakusha, 1980, p.

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    4 0 I',.S ORÍGENES DE LA iUlSlINISTRACIÓN vendec: es; un departamento técnico de ingeniería, responsable del diseño y desarrollo de los productos y un deparlamento financiero"^. Después de 1889 el capital de Westinghouse y de General Electric sobrepasaba los IJS$40 millones en cada una de esas empresas. Movidas por el afán de dominar nuevos mercados, las empresas acumulaban más personal e instalaciones de las que necesitaban. Los costos de las diversas unidades debían reducirse mediante la creación de una estruc­tura funciona! capaz de coordinar la fabricación, la ingeniería, las ventas y las finanzas para reducir los riesgos de fluctuación de! mercado. Las utilidades dependerían de la organización y racionalización de esa estructura funciona!. Entre 1880 y 1890 las industrias controlaron las materias primas a través de sus departamentos de compras, adquiriendo empresas proveedoras y controlando la distribu­ción para vender sus productos directamente al minorista o a! consumidor final. Se bus­caba mayor eficiencia en producción, compras, distribución y ventas. Se agotaron los métodos para reducir costos, el margen de ganancias bajó, el mercado se fue saturando y las empresas empezaron a buscar nuevos mercados diversificando los productos. La anti­gua estructura funcional comenzó a volverse obsoleta y, surgió la empresa integrada y. multidepartamental. La empresa integrada verticalmente se formó mediante combinaciones. Una gran cantidad-de pequeños productores de determinado bien se agrupaba en una combinación horizontal (federación) bajo el control de una casa matriz. Estas combinaciones rara­mente se fragmentaban, pues las alianzas se transformaban en una compacta organiza­ción con oficinas centrales,, lo cual permitía establecer la economía de escala por medio de procesos estandarizados, la concentración de la producción en pocas íábricas localiza­das en sitios adecuados y una mayor inversión en investigación y desarrollo del producto. Esta situación dio como resultado que la pequeña oficina se transformara en la oficina central y empezara a decidir qué actividades deberían desarrollar las fábricas o las filiales de ventas y compras. Estas unidades dejaron de ser dirigidas por los antiguos dueños o las familias asociadas y empezaron a ser administradas por gerentes asalariados. Así lo hicie­ron las grandes corporaciones norteamericanas como la Standar Oil y la American Bell Telephone. La etapa siguiente fue controlar el mercado de distribución, eliminando los inter­mediarios para poder vender más barato a! consumidor.fina! y dejar de depender de los mayoristas o los agentes que también vendían productos de la competencia y estaban más interesados en la comisión que en aumentar el volumen de ventas. ' " E n t r e 1890 y 1900 tuvo lugar una serie de fusiones'de'ernpresas cuyo fm era la u t i l i - zación'racional de las fábricas y la reducción de precios. La más famosa de esas fusiones originó la U.S. Steel Corporation, negocio que costó varios miles de millones de dólares. 18 Joao Bosco Lodi, Hislória da Adminislrafüo, Sao Paulo, Pioneira, 1987, p. 6. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA .UDMINISTRACIÚN 41 Uno d e los empresarios notables d e la época, Gustavus Swift, pionero de la industria frigorífica, desarrolló una estrategia que consistía en: consolidar la fabricación; lograr una distribución propia; conseguir el control de la materia prima". Hacia 1895, con el crecimiento de la integración vertical, la industria frigorífica se volvió un oligopolio. Los departamentos funcionales centrales controlaban las diversas unidades descentralizadas, y lasBig Five cubrían la casi totalidad del mercado por m e d io de las filiales, de un sistema de transporte con vagones frigoríficos, de la oficina central y de departamentos funcionales. Todos los pioneros de la industria manufacturera —como Andrew Preston, d e la United Fruit; James Duke, de la American Tobacco; William Clark, de l a Singer, y McCormick, de las máquinas agrícolas— siguieron los mismos pasos de Swift para la sistematización d e sus imperios industriales. Los grandes capitanes de industrias —como John D. Rockefeller, Gustavus Swift, James Duke, Westinghouse, Daimler y Benz, Henry Ford y muchos otros— no tenían cómo sistematizar con eficiencia sus vastos negocios, p u e s eran empresarios, no organi­zadores. La organización era t a r e a tanto o más difícil que l a creación de esas empresas. Además, l a impresionante magnitud de los recursos que lograron reunir complicaba la situación. El final del siglo XIX f u e testigo del crecimiento d e los grandes imperios corpo­rativos y de la expansión de la industria. La preocupación reinante se d i r i g i ó h a c i a los riesgos que significaba e l elevado crecimiento, sin tener una organización adecuada^". A comienzos del siglo XX varias de las grandes corporaciones sucumbieron financieramente. Dirigir grandes empresas no era sólo una cuestión de habilidad per­sonal, como muchos empresarios pensaban. Así, estaban dadas las condiciones para el surgimiento de los grandes organizadores de la empresa moderna. Los capitanes de las grandes industrias —pioneros y empresarios— cedieron su lugar a los organizadores, pues se acercaba la era de la competitividad y la competencia, debido a factores como la profundización y divulgación d e l conocimiento tecnológico, q u e propició la presencia de un creciente número de empresas y d e países e n los mercados mundiales; el libre co­mercio; la transformación de los mercados vendedores e n mercados compradores; e l au­mento de la capacidad d e inversión d e capital y l a elevación d e los niveles del punto de equilibrio; la rapidez de los avances tecnológicos, que puede volver obsoleto u n producto o reducir drásticamente sus costos d e producción^'. Estos complejos factores abonaron las condiciones propicia.s que p o T n i t i e r o n esta­blecer la búsqueda de las bases científicas para el mejoramiento de la práctica empresarial y el surgimiento de la teoría administrativa. Á 19 Emest Dale, The Creal Organizers, Nueva York, McGraw-Hill, 1960. 20 Alfred Chandier, Ir., Slrategy and Struclure: Chapíers in the Toronto, Doubleday, 1966. 21 Harold Koontz, Cyril O'Donnell y Heinz Weihrich, Management, Tokio, McGraw-Hill, Kogakusha, 1980, p.