El Imperio incaico se extendió por tres siglos desde el siglo XII hasta 1532, logrando un asombroso desarrollo en América. Tuvo una organización política, social y económica altamente desarrollada. El Inca era la máxima autoridad y estaba a cargo del gobierno imperial. La tierra era propiedad colectiva del Estado y se basaba en el trueque y la agricultura. La religión inca era politeísta y rindió culto a dioses como el Inti, Wiracocha y Pachacámac.