La corrosión es el deterioro de un material por una reacción química o electroquímica con su medio ambiente. Se originó por la necesidad de comprender los daños que causaba a la ingeniería y se relacionó con la electroquímica en 1819. Es un proceso inevitable que se puede controlar y mitigar usando varios procedimientos como la protección catódica, la cual se describió por primera vez en 1824. Tiene importantes consecuencias económicas y ambientales.