El mercurio es el único metal líquido a temperatura ambiente y es altamente volátil. Cuando entra en contacto con agua, se transforma en metilmercurio, un contaminante muy peligroso. El mercurio proviene de fuentes naturales como minerales y volcanes, y de fuentes antropogénicas como plantas de energía, desechos y productos industriales. La intoxicación con mercurio causa efectos neurológicos como hormigueo, ataxia y parálisis.