Este documento presenta los criterios clave para evaluar proyectos de salud. Estos incluyen si el problema que se pretende resolver está claramente definido y es relevante para la instancia de decisión; la rentabilidad política, económica y social del proyecto; si los objetivos y estrategia de ejecución están claramente explicados; si los productos, presupuesto e instancias de control están bien definidos; y si hay un contrato que estipula las relaciones entre las partes y resolución de conflictos.