El director de un proyecto enfrenta insatisfacción de los involucrados a pesar de que todo se realizó según lo planificado, lo que evidencia una disociación entre expectativas y resultados. Esta situación es común en los proyectos, donde las altas expectativas iniciales pueden llevar a desilusión al concluir. La clave para evitar este dilema radica en establecer un buen inicio, donde las expectativas sean sociabilizadas y ajustadas a la realidad mediante un taller de lanzamiento con todos los interesados.