La ley establece la legislación básica para los juegos de lotería y azar en Bolivia, creando la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Juego. Solo están permitidos los juegos de lotería organizados por entidades públicas, mientras que los casinos y otros establecimientos autorizados pueden ofrecer juegos de cartas, dados, ruleta y máquinas tragamonedas. La ley también define los derechos y obligaciones de los jugadores.