La leche materna es el mejor alimento para los lactantes durante los primeros seis meses, después de los cuales se deben introducir alimentos complementarios adecuados mientras continúa la lactancia. Entre los 3-6 años, es importante formar hábitos alimenticios saludables como comer de todo, desayunar completamente y evitar el abuso de dulces. Una mala alimentación en la infancia puede tener efectos negativos a largo plazo en la salud y el desarrollo.