La ira es una emoción primaria que surge cuando se bloquea la consecución de una meta o necesidad, activa respuestas fisiológicas y cognitivas, y se manifiesta de diversas formas en la conducta humana. Existen diferentes tipos de ira (precipitada, estable, recurrente) y desencadenantes comunes que pueden incluir traiciones o frustraciones, y su manejo involucra estrategias de afrontamiento como el control de la activación emocional y la resolución de problemas. Además, la ira sostenida puede acarrear riesgos para la salud y afectar las relaciones interpersonales.