Los lactantes experimentan un rápido crecimiento y desarrollo durante el primer año de vida. Adquieren habilidades motrices como sostener la cabeza, gatear y caminar, así como el desarrollo del lenguaje y la capacidad de reconocer a sus cuidadores. Teorías como las de Piaget y Erikson explican cómo los bebés construyen su entendimiento del mundo a través de la experiencia sensoriomotriz y el desarrollo de la confianza.