Este documento describe los dialectos históricos del asturleonés y el aragonés. Explica que ambos dialectos evolucionaron del latín hablado en los antiguos reinos de León y Aragón, respectivamente, pero han estado sometidos a la presión del castellano desde la Edad Media. También describe las características lingüísticas principales de estos dialectos y sus áreas de conservación actual, señalando que se hablan principalmente en zonas rurales aisladas.