El documento analiza las competencias que deben desarrollar los docentes para adaptarse a la educación virtual en la educación superior, enfatizando en la necesidad de aprender sobre tecnologías, interacciones con estudiantes y principios éticos. La educación a distancia, que ha evolucionado desde 1976 en el país, fomenta un aprendizaje flexible y promueve el uso de nuevas tecnologías para mejorar la experiencia de enseñanza-aprendizaje. Además, resalta el rol del docente como facilitador y guía en el proceso educativo, adaptándose a las necesidades individuales de los estudiantes.