El documento narra la historia de un ciervo, un perro, una liebre y una tortuga que, al descubrir el secreto de las frutas, enfrentan un riesgo y terminan con el perro siendo atrapado por el campesino. A pesar de la situación, el perro se hace amigo del hombre y decide no volver a robar las frutas, prometiendo a sus amigos guardar la fruta caída. La historia ilustra el valor de la verdadera amistad y la lealtad, destacando cómo los perros llegaron a vivir junto a los seres humanos.