El documento aborda la formación inicial de maestros en tecnologías desde la perspectiva del alumno, destacando la importancia de conocer herramientas como la pizarra digital, la web 2.0 y las redes sociales. Se argumenta que los docentes deben adaptarse a las nuevas tecnologías para motivar y facilitar el aprendizaje significativo en los estudiantes. Además, se propone dejar de lado métodos tradicionales en favor de un enfoque más interactivo y colaborativo que incluya la participación activa de los alumnos.