El procesamiento del lenguaje involucra múltiples áreas cerebrales que actúan de forma integrada. El lenguaje se inicia en el lóbulo temporal izquierdo y se transmite al área de Wernicke para dar significado a los estímulos auditivos, luego a Broca para la articulación, y finalmente a la corteza motora primaria para los movimientos bucofonatorios. Lesiones en estas áreas pueden causar afasia u otros trastornos del lenguaje.