La leucocoria o "reflejo de gato" se caracteriza por la ausencia del reflejo rojizo normal del fondo del ojo, dando una apariencia blanquecina. Puede deberse a causas como catarata congénita, retinoblastoma, retinopatía del prematuro o hiperplasia del vítreo. El retinoblastoma es un tumor maligno congénito hereditario que requiere tratamiento urgente como la enucleación del ojo afectado para prevenir la metástasis o la muerte.