Este documento resume las principales obras literarias cristianas de los primeros siglos, incluyendo El Pastor de Hermas, las Actas y pasiones de mártires, San Juan Crisóstomo, San Jerónimo, Prudencio y San Agustín. Aborda géneros como la alegoría, biografías, himnos, tratados, cartas y obras monumentales que tratan temas como la fe, la moralidad y la historia de las ciudades terrenal y espiritual.