Este capítulo enfatiza la importancia de no perder el tiempo y en darle una oportunidad al arte. Aunque a veces sientan que no tienen tiempo, en realidad lo único que tienen es tiempo. Se invita al lector a dejar de lado la prisa y dedicar tiempo a actividades creativas como pintar o fotografiar, para trascender los límites del tiempo y vivir más allá de los años que les fueron destinados.