Una lonchera saludable es crucial para el desarrollo de los niños, ya que proporciona alrededor del 20% de sus necesidades nutricionales diarias y reponer la energía durante las horas escolares. Debe incluir al menos tres tipos de alimentos: uno de origen animal, uno energético y uno rico en vitaminas, además de seguir ciertas características como ser de fácil digestión y libres de contaminantes. Las recomendaciones incluyen evitar salsas, fomentar la higiene y planificar los alimentos con antelación, así como proporcionar ejemplos de loncheras nutritivas para facilitar la preparación.