El documento habla sobre cómo los niños desarrollan la capacidad de distinguir colores. En un principio sólo ven contrastes de claroscuros, pero luego empiezan a distinguir colores básicos como rojo, amarillo, verde y azul. A medida que reciben más entrenamiento, mejoran su memoria y refinamiento para distinguir matices. La enseñanza de colores en la escuela infantil se enfoca en la experimentación práctica más que en teorías, a través de actividades plásticas, canciones, cuentos y juegos