El documento describe cómo las malezas son parte integral de los agroecosistemas. Aunque tradicionalmente se las ha considerado organismos indeseables, cumplen un rol ecológico importante. El uso intensivo de agroquímicos ha permitido controlar las malezas pero plantea problemas de sustentabilidad. Se proponen nuevos enfoques de manejo que combinen tecnología moderna con prácticas más ecológicas para lograr sistemas productivos sostenibles a largo plazo.