La alumna con TDAH se siente diferente a los demás y tiene dificultades para concentrarse y controlarse. Frecuentemente se distrae, grita o molesta a sus compañeros, lo que provoca que sea castigada. Esto la hace sentir nerviosa y frustrada. Aunque intenta esforzarse, siente que no logra lo que quiere y que los demás no quieren trabajar con ella.