El artículo discute las limitaciones del sistema educativo actual, que no puede personalizar la enseñanza para adaptarse a las diferentes formas de aprendizaje de los estudiantes. Se propone que los alumnos deben complementar su educación por sí mismos utilizando herramientas como los mapas mentales, que facilitan la retención de información al convertir texto en imágenes. A través de métodos de aprendizaje más activos y creativos, los estudiantes pueden mejorar su comprensión y preparación profesional, más allá de lo que se les ofrece en la universidad.