Ovide Decroly creó una pedagogía psicológica ajustada a las necesidades de niños con diferentes capacidades. Su metodología se centraba en respetar al niño, organizar el ambiente escolar en torno a sus intereses naturales, y permitir la expresión a través de la observación, asociación y juegos. Defendía que los niños aprenden mejor yendo de lo concreto a lo abstracto, y que los materiales didácticos son fundamentales para su desarrollo integral.