El documento discute el marketing educativo, señalando que es importante conocer los elementos básicos de la oferta educativa como los estudiantes, el soporte físico, el personal y el servicio de educar. También destaca la diferencia entre estudiantes como clientes directos y padres como clientes indirectos, y propone un modelo de marketing de 360 grados centrado en el posicionamiento y variables como los programas, la comunicación, la matrícula y la orientación al cliente.