El mayo francés de 1968 fue una serie de movilizaciones estudiantiles y obreras en Francia, marcadas por un fuerte descontento hacia el régimen autoritario de Charles de Gaulle y las condiciones sociales y laborales. Las protestas inicialmente comenzaron como una reacción estudiantil contra la universidad tecnocrática, pero rápidamente se convirtieron en un movimiento masivo que involucró a millones de trabajadores, llevando al país al borde de una revolución social. A pesar de las concesiones del gobierno y los acuerdos firmados, el fervor revolucionario se desvaneció rápidamente, dejando una huella duradera en la historia social y política de Francia.