El experimento de Millikan midió la carga del electrón usando gotas de aceite cargadas eléctricamente entre placas metálicas. Al medir la velocidad de subida y bajada de las gotas bajo la influencia de la gravedad y un campo eléctrico, Millikan pudo calcular la masa, volumen y carga de cada gota. Descubrió que la carga siempre era un múltiplo entero de 1,6×10-19 C, lo que demostró la cuantización de la carga eléctrica.