La ciudad romana de Mérida fue fundada en el año 25 a.C. por el emperador Octavio Augusto para asentar a soldados veteranos de dos legiones romanas. Se convirtió en la capital de la provincia Lusitania y prosperó como un importante centro jurídico, económico, militar y cultural del Imperio romano. Sus monumentos más destacados incluyen el teatro, el anfiteatro, el circo, templos, puentes y acueductos que suministraban agua a la población.