El documento describe los esfuerzos realizados en Andalucía para implementar un modelo de atención comunitaria en salud mental basado en la salud pública, incluyendo estrategias para poblaciones vulnerables como inmigrantes, programas de promoción de la salud mental y materiales educativos, con el objetivo de mejorar la respuesta a la demanda y fomentar los activos de salud mental entre la población.