El sistema alimentario actual crea problemas de salud como sobrepeso u obesidad en aproximadamente 1,300 millones de personas y desnutrición en otra gran parte de la población mundial. La ONU ha identificado cinco prioridades para abordar esta crisis nutricional, incluyendo revisar subsidios a alimentos poco saludables, aplicar impuestos a productos no saludables, y regular alimentos con alto contenido de grasa, sal y azúcar.