La escuela primaria "Agustina Ramírez" se encuentra en el centro de Mazatlán, Sinaloa. El autor observó las prácticas de una maestra de cuarto grado, notando que la maestra planificaba bien sus lecciones, usaba varios materiales didácticos, y tenía una buena relación con los estudiantes. Aunque el entorno de la escuela no era ideal, el autor concluyó que era una buena escuela donde los estudiantes aprendían y participaban activamente.