Los opioides se usan como analgésicos para el dolor agudo y crónico moderado-severo. Actúan mediante la interacción con cuatro receptores específicos, lo que inhibe la liberación de neurotransmisores y reduce la activación neuronal. Se clasifican en agonistas puros como la morfina y heroína, agonistas-antagonistas mixtos, agonistas parciales como la buprenorfina, y antagonistas puros como la naloxona. La morfina es el opiode más representativo para el dolor severo, m