Una persona con baja visión presenta una agudeza visual entre 20/70 y 20/200 en el mejor ojo después de tratamiento, o un campo visual de 20 grados o menos, pero que aún puede utilizar la visión residual para actividades cotidianas. Las causas más comunes de baja visión son errores de refracción como la miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como patologías oculares como degeneración macular, glaucoma, cataratas y retinopatía diabética.