Este documento resume una reflexión de dos docentes universitarios noveles sobre sus responsabilidades en la universidad en tiempos de fragilidad y precariedad. Argumentan que la universidad debe ser un lugar donde todo puede ser cuestionado. Exploran cómo moverse más allá de las lógicas instrumentales para proponer experiencias valiosas para los estudiantes. Concluyen que deben profundizar en su responsabilidad, mediación y relación con la alteridad a través de un enfoque inspirado por Emmanuel Levinas.