Este documento presenta una reflexión sobre la pedagogía de la diversidad. Plantea que una buena pedagogía comprende el hecho educativo como un fenómeno social que implica a toda la sociedad. Argumenta que para entender la diversidad es necesario aprender a reconocer al otro y valorar sus diferencias. Finalmente, propone algunas "piedras" o aprendizajes fundamentales para construir un arco que una a la diversidad, como aprender sin prejuicios, las emociones, el diálogo y la colaboración.